
Marca que tiene su origen en la ciudad de Montrerrey, N.L fundada por Raúl García y Compañía, dedicada a la molienda de semillas oleaginosas.

Desde lejos parece discreto. Apenas cuarenta centímetros de frente, un perfil transparente y una estructura visualmente ligera. Sin embargo, en el pasillo de aceites de un supermercado mexicano, el Exhibidor Modular Nutrioli consigue algo que pocas soluciones de exhibición logran: dejar de ser el centro de atención para que toda la fuerza visual recaiga sobre la marca y el producto.
Ragasa Industrias es una empresa agroindustrial mexicana fundada en Monterrey en 1917 y creadora de Nutrioli, una de las marcas de aceite comestible con mayor presencia en el país. En 2020, Nutrioli fue declarada Marca Famosa por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), un reconocimiento otorgado a marcas con un amplio nivel de conocimiento y prestigio entre los consumidores (IMPI, 2020).
Nutrioli no tiene problema de reputación. Tiene el aval de la Asociación Nacional de Cardiólogos de México. Está en dos de cada tres cocinas del país. Y aun así, en el piso de venta, enfrenta la misma realidad que cualquier otra marca de consumo masivo: el anaquel compartido nivela lo que el producto diferencia.
Rodolfo Almada, directivo de Ragasa, lo resumió con precisión: "Producir un aceite puro, natural y saludable es la mejor manera de agradecer a nuestros colaboradores por su dedicación, a nuestros clientes por su confianza y a nuestros consumidores por permitirnos entrar a sus hogares." Esa filosofía de pureza y confianza que define al producto necesitaba su equivalente en el punto de venta: un exhibidor que fuera tan limpio, tan claro y tan funcional como el aceite que contiene.
El reto de Ragasa era concreto. Necesitaban una solución de exhibición que pudiera desplegarse a escala nacional — 500 piezas en una sola corrida — que fuera tan fácil de instalar como de transportar, que se adaptara a distintos formatos de tienda sin perder coherencia visual, y que hablara el mismo idioma que Nutrioli: salud, transparencia, modernidad. Sin estructura invasiva. Sin complicaciones operativas. Sin ruido visual innecesario.
Lo que pedían, en el fondo, era que el exhibidor tuviera el mismo carácter que el producto: puro.
AIM diseñó, desarrolló y produjo el Exhibidor Modular Nutrioli para Ragasa: una pieza patentada, validada en mercado y construida desde una lógica que invierte la ecuación tradicional del exhibidor de piso. En lugar de partir del metal y añadir gráficos, parte de los gráficos y construye la estructura alrededor de ellos.
El exhibidor está fabricado en plástico de alta resistencia con diseño armable y modular. Cuatro charolas en negro, postes transparentes para cada nivel, y un sistema de gráficos que lo visten de marca desde el copete hasta el piso. La transparencia no es un accidente: es una decisión. Los postes que no se ven son los que dejan que Nutrioli — su verde, su hoja, su "Puro Bienestar" — sea lo único que el ojo del shopper registre.
Las medidas finales — 40 cm de frente por 40 cm de fondo por 171 cm de altura, con las charolas escalonadas a 37 cm entre sí y el primer nivel a 7 cm del suelo — configuran una columna de producto de presencia vertical contundente en una huella mínima de piso. Cada charola soporta aproximadamente 30 kg, con capacidad total de 120 kg de producto por exhibidor: suficiente para las presentaciones de aceite de soya, omega 3-6-9 y Puro de Soya que conforman el portafolio de Nutrioli.
El sistema gráfico es completo e intercambiable en cada punto de la estructura: cuatro cenefas en estireno calibre 30, un copete en estireno calibre 60 con ranura de inserción superior, dos laterales fijos por pushpin y un gráfico posterior también por pushpin. Cada pieza se actualiza sin herramienta, sin técnico especializado, sin tiempo muerto en tienda. La campaña cambia; la estructura permanece.
Y el detalle que cambia la ecuación logística para una marca con ambición de cobertura nacional: el exhibidor es ensamblable y transportable. Llega en una caja de cartón individual. Se arma y se desarma con un video de instrucciones. Se almacena, si es necesario, en la bodega de AIM sin costo adicional. Lo que en otro material sería un problema de flete y almacenaje, aquí es una ventaja operativa incorporada al diseño desde el primer trazo.
La implementación del Exhibidor Modular en los puntos de venta de Nutrioli produjo efectos que operan en capas, como el buen aceite: visibles solo cuando la luz los atraviesa desde el ángulo correcto.
El primero fue de coherencia de marca. La columna verde de 171 cm, con el "Puro Bienestar" de Nutrioli visible desde copete hasta charola inferior, tradujo en el piso de venta los mismos valores que la marca comunica en medios: limpieza, naturalidad, confianza. El exhibidor no contradijo al producto. Lo continuó.
El segundo fue de organización de portafolio. Al concentrar las distintas referencias de Nutrioli — aceite de soya, omegas 3-6-9, Puro de Soya — en una sola columna vertical con identidad unificada, el exhibidor le dio al shopper algo que el anaquel compartido rara vez ofrece: una lectura completa del portafolio en un solo golpe de vista. El shopper no necesitó buscar. El exhibidor buscó por él.
El tercero fue de escala sin fricción. La naturaleza modular y transportable de la pieza permitió que Ragasa desplegara 500 exhibidores a nivel nacional con la logística de una caja de cartón, no de una estructura metálica. Eso no es solo eficiencia operativa: es la diferencia entre una activación que llega a tiempo y una que llega cuando la campaña ya pasó.
El cuarto fue de longevidad comercial. El sistema de artes intercambiables convirtió al exhibidor en una plataforma viva: la misma estructura que comunicó el lanzamiento puede comunicar la temporada de verano, la campaña de salud cardiovascular o el nuevo formato de producto, sin incurrir en nuevos costos de producción estructural. Un exhibidor que evoluciona con la marca no es un gasto. Es una inversión que se amortiza en cada campaña que viene.
Lo que Este Exhibidor Revela para tu Marca
Hay una lección de diseño en el Exhibidor Modular Nutrioli que va más allá de las especificaciones técnicas: la estructura que no pelea con el producto es la que deja que el producto gane.
Los postes transparentes, las charolas negras, la huella compacta — todo está calibrado para que el verde de Nutrioli sea el protagonista absoluto. Esa edición deliberada de lo que se muestra y lo que se oculta es exactamente lo que distingue un exhibidor bien diseñado de uno que simplemente contiene producto.
Para marcas con portafolios que tienen coherencia visual propia y confianza suficiente en su identidad de marca, un exhibidor modular con sistema de gráficos intercambiables abre posibilidades que la estructura rígida no puede ofrecer: adaptabilidad por campaña, escalabilidad logística y una presencia en piso que se renueva sin reemplazarse.
Y para marcas que, como Nutrioli, han construido su lugar en el mercado sobre la promesa de la pureza — la primera marca de aceites comestibles declarada "Marca Famosa" por el IMPI, presente en más del 66% de los hogares mexicanos — el exhibidor tiene que ser digno de esa promesa. Transparente donde puede serlo. Sólido donde debe serlo. Y siempre, siempre, al servicio del producto.
¿Tu marca tiene la claridad suficiente para confiarle su presencia en piso a un exhibidor que sabe cuándo desaparecer?
En AIM diseñamos, desarrollamos y producimos exhibidores modulares patentados para marcas que entienden que el mejor punto de venta es el que hace que el shopper solo vea el producto. Contáctanos y construyamos juntos la solución que tu portafolio merece.
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